EL CORDÓN ASESINO

Hemos puesto en la coctelera una dosis de ANATOMÍA (describir una autopsia) y otra de LITERATURA (la autopsia que Gabriel García Márquez incluye en Crónica de una muerte anunciada), que, tras agitar adecuadamente, ahora nos sirve Javier en esta creativa propuesta.
Javier Queipo, 1º Bach. A

SITUACIÓN

  • Antonio era un hombre al que le gustaba estar solo y tranquilo, que decidió empezar a hacer ejercicio de forma seria. Sin embargo, como se avergonzaba de su cuerpo, decidió ejercitarse en su casa para lo que compró varias máquinas, entre ellas una cinta de correr.
  • Un día, mientras se preparaba para hacer ejercicio, no encontró otra sudadera que aquella que sólo tenía un punta del cordón que aprieta la capucha. Como una punta del cordón estaba metida en la capucha, la otra era más larga de lo normal.
  • Cuando se subió a la máquina de correr, ya estaba bastante cansado. Tras estar corriendo tres minutos, su vecina, la cual le gustaba, llegaba a casa con la compra. El se fijó en ella pensando que estaba más guapa que nunca. Mientras la miraba ensimismado, sin darse cuenta se apoyó en el selector de velocidad, la cual aumentó hasta el máximo. Con este repentino aumento de velocidad, Antonio tropezó y cayó al suelo con la mala suerte de que el cordón de la sudadera se le quedó enganchado en el panel de mandos, cosa que al alejarse la sudadera, causó que la capucha se apretara.

ACLARACIÓN DE LA ESCENA

  • En realidad no había sido la vecina la que había llegado con la compra, sino el cerebro de una organizacíon de robos, especializados en no dejar cabos sueltos.
  • El cerebro de la organización se había comprado una peluca y se había vestido como la vecina de Antonio, al que habían investigado a fondo, por lo que mientras él se preparaba para hacer ejercicio, cogiendo la ropa, las mancuernas y todo aquello que hacía suaves roces o fuertes ruidos, otro de los miembros de la banda se coló en su casa gracias a una ganzúa que abrió la puerta.
  • Entonces, cuando Antonio comenzó a hacer ejercicio, aquella banda ya lo tenía todo preparado. El cerebro llegaba con unas bolsas de compra y vestido de su vecina, mientras que el otro escondido en la sala-gimnasio, esperaba el momento adecuado.
  • Antonio se giró para observar a su “vecina”, distracción que el miembro escondido aprovechó para salir agazapado de su escondite y atarle el cordón de la sudadera al panel de mandos. Al girarse de nuevo, António, se sobresaltó, tropezo y cayó al suelo, quedando estrangulado por el cordón de la sudadera.
  • Mientras Antonio se quedaba sin aire, el cerebro de la organización entró en la casa y junto con el otro miembro, robaron todo aquello de valor que se podían llevar sin que pareciese un asesinato con el móvil de robo. Y así la banda dio otro de sus perfectos golpes que parecían muertes accidentales.

AUTOPSIA

  • Con el cordón atado al panel de mandos, el peso de su cuerpo, apretó la capucha y le impidió respirar, le cortó el flujo de aire por la tráquea y a continuación, cortó también su arteria carótida, por lo que además de aire, empezó a perder sangre, lo que le causó la muerte.
  • Se puede apreciar la marca de la capucha apretada en el cuello, se ve una forma helicoidal (en forma de hélice ) por las arrugas de la capucha. Además, tiene un tono lila, casi morado oscuro, causado por la coagulación de la sangre.

 

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