CADA DÍA

Laura Agudo Pascual, 2º Bach. C

Sabía que convivir con varias personas era complicado, tal vez por ello una de mis aspiraciones ha sido y será, hasta que se dé esa ocasión, vivir sola. Mi hermana y mis dos primos encabezan la lista de cosas que hacen que pierda la poca paciencia que suelo tener habitualmente. Por otro lado, mis padres se encargan de apaciguar en gran medida mis ganas de estrangular a los pequeños demonios que he mencionado antes. Sigue leyendo “CADA DÍA”

ECHAR DE MENOS

Mercedes Tárano Fondón, tutora de 4º B
CARTA DE UNA TUTORA  A SUS ALUMNOS. Una profesora manda a su alumnado como tarea redactar una carta. Esa profesora, que es además tutora, no quiere ser menos, y realiza el ejercicio….

Hola a todos.

Hoy voy a ser yo la que escriba mi carta personal dirigiéndome a todos vosotros.

Antes de nada, vaya mi deseo de que todos/as estéis bien, que todas las familias estén bien y que la convivencia en espacios tan limitados como son nuestras casas sea por lo menos llevadera.

También quiero que vaya al principio mi reconocimiento a esta juventud que tenemos en España, que está obedeciendo muy bien a unas normas que, aunque nos parezcan exageradas, pretenden atajar el virus lo antes posible para volver a la normalidad en el menor tiempo posible. Os agradezco especialmente a este grupo de 4º B porque os estáis comportando muy bien, estáis haciendo muchas tareas y habéis entendido que, aunque no tengamos clases presenciales, podemos trabajar telemáticamente para aprender, que, al fin y al cabo, es para lo que se debe ir (perífrasis verbal de obligación) a los centros educativos. Estoy muy orgullosa de vosotros/as, y no sigo porque luego os aprovecharéis, y no quiero. Destaco esto también para que no digáis que siempre me estoy quejando y que nunca digo lo bueno. Sigue leyendo “ECHAR DE MENOS”

CARTA DE ÁNGELA A BAYARDO

Águeda Prieto Llamas, 4º ESO B.
Una profesora propone un juego literario a su alumnado, tras leer Crónica de una muerte anunciada, de Gabriel García Márquez. Tienen que imaginar una carta más de Ángela Vicario a su añorado Bayardo San Román. Les deja como modelo para su inspiración el siguiente fragmento de la novela

Mi tan estimado Bayardo San Román, el hombre que no supe dejar de amar;

¿Sabes? A veces añoro tu recuerdo. Añoro el verte, el darte mi amor, el ser tu amante; pero nunca añoré tu respuesta a mis cartas, inexistente como tu presencia en nuestra cama, aquella que siento cada madrugada que me despierto sola, abandonada, ignorada, y maldita.

¿Acaso lees mis cartas? ¿Acaso las abres? ¿Acaso las recibes? ¿Me echas de menos? ¿Me piensas? ¿Acaso me recuerdas? Me pregunto si siquiera me haces caso, y aunque sea mires mis cartas, las de una joven solitaria, abandonada, ignorada y maldita por tus memorias. Sigue leyendo “CARTA DE ÁNGELA A BAYARDO”

CONFINADO

Óscar Sánchez, 1º ESO B. 

Ha surgido una  pandemia de un  virus llamado Covid-19. Debido a este virus hemos tenido que confinarnos en casa para prevenir contagiar o ser contagiado.

Voy alternando  deberes con hacer ejercicio , hablar con mis amigos etc.

También juego al ordenador o veo la tele  y de vez en cuando juego con mi hermano al ajedrez.

En estos días he aprendido muchas cosas como a coser o a hacer punto, ya que no puedo estar 24 horas durante 15 días sin hacer nada porque me aburriría mucho. Sigue leyendo “CONFINADO”

SOLO SE DEJA DE NARRAR

Águeda Prieto Llamas, 4º ESO.
MICRORRELATO. PRIMER PREMIO DEL CONCURSO IMAGEN Y LETRA 2019.

Miró una vez más el tranquilo paisaje a través de su ventana. Las verdes hojas y las doradas hebras de trigo se mecían al suave ritmo del viento. La luz del sol y las sombras de las nubes que la acompañaban embellecían aquella vista. Ella suspiró de nuevo. Se alejó de la ventana un momento observando su olvidada habitación. Miró todos los recuerdos que pasaban por su atormentada mente, creando un culpable sentimiento de nostalgia. Lentamente el mundo los dirigía a un sueño eterno. Aquel mundo donde lo único que se podía hacer era apartar la mirada del mal. Tomó su mochila y huyó. Corrió, saltó, esquivó. Sus pies volaban mientras se alejaban del mal. Huyó de aquel camino del mundo que, como todos cuentan, termina en un túnel iluminado en su salida. Corrió hasta el fin de la historia. Pero una historia nunca acaba, solo se deja de narrar.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora